Cuando aplicamos el enfoque de género para mirar la realidad, encontramos que hay diferencias en los derechos y deberes que se asignan a mujeres y hombres en una determinada sociedad. 

Si hacemos una revisión histórica encontramos que aunque las mujeres han estado siempre presente en diversas actividades económicas y sociales, sus aportes han estado invisibilizados y se ha dificultado su acceso a la educación, al trabajo bien remunerado, a la participación política y en general, a la igualdad de oportunidades. 

Según la OIT, la situación de la mujer a nivel mundial puede sintetizarse así: 

• Las mujeres representan la mitad de la población del planeta 

• Representan las dos terceras partes de horas trabajadas 

• Se les reconoce únicamente el cumplimiento de un tercio de esas horas de trabajo 

• Perciben el 10% de los ingresos mundiales 

• Poseen el uno por ciento de la propiedad mundial, registrada a su nombre. 

 Los puntos de partida de hombres y mujeres no son los mismos. 

La condición histórica y social de ellas, limita la igualdad de oportunidades. 

Para igualar esos puntos de partida, surgen las acciones afirmativas o medidas de discriminación positiva. 

 ¿Qué son las acciones afirmativas? 

Son medidas de carácter temporal para eliminar obstáculos y dar oportunidades en igualdad de condiciones a sectores desfavorecidos. 

Por ejemplo, en algunos países exigir a escuelas de personas blancas el aceptar a personas negras en sus matrículas. 

Aplicadas a las mujeres, no son medidas discriminatorias sino compensatorias. 

Las acciones afirmativas surgen cuando hay una igualdad formal en la que en apariencia hay espacios para ambos sexos pero uno de los dos no logra estar ahí efectivamente. 

La igualdad requiere volverse real o práctica, no solo teórica. 

Una igualdad práctica es aquella que se refleja en la igualdad de acceso y participación y en estadísticas y en condiciones reales, no siendo afectada por la "discriminación indirecta". 

Los acuerdos internacionales y las acciones afirmativas México ha signado Tratados Internacionales como la Plataforma de Acción de Beijing, que contempla un apartado específico sobre acciones afirmativas, en estricto sentido desde su ratificación, estos acuerdos son Ley suprema en nuestro país sin embargo aún faltan acciones para concretar el cumplimiento de ésta. 

También debemos mencionar que el Protocolo Facultativo de la CEDAW es un mecanismo eficiente para que personas e instituciones denuncien ante la Organización de las Naciones Unidas la violación a los derechos humanos de las mujeres en los casos en que se hayan agotado las instancias legales de cada Estado parte. 

Ratificando el protocolo, las naciones convienen en seguir, por todos los medios apropiados y sin dilaciones, una política encaminada a eliminar la discriminación contra la mujer y reconocen la competencia del Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer para recibir comunicaciones sobre violaciones a los derechos de las mujeres y realizar investigaciones, además de que el Protocolo permitirá la reparación de los daños. 

La CEDAW reconoce que las mujeres sufren de discriminación por lo que posibilita la puesta en práctica de acciones afirmativas. 

Los principios contenidos en la CEDAW no son asumidos en su totalidad por las autoridades mexicanas a pesar de formar parte del cuerpo legal supremo de nuestro país, según lo establecido en el artículo 133 de la Constitución Política. 

Acciones Afirmativas en México

En México, se ha legislado específicamente en materia de cuotas de participación política para las mujeres. 

En los códigos y leyes Electorales de las Entidades Federativas, aparecen estados que incluyen disposiciones de obligatoriedad para cuotas de representación a mujeres, y desde 2002 Nuestro Código Federal incorporó la obligatoriedad de los partidos políticos a postular candidaturas en un porcentaje que no rebase el 70% de personas del mismo sexo. 

Dichas modificaciones legales, han contado en su momento con detractores importantes, que se han opuesto públicamente o, que interpusieron ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación, controversia constitucional, argumentando desde su falta de información, que las cuotas son una medida discriminatoria. 

La corte emitió un fallo que válida las acciones afirmativas, reafirmando que éstas son necesarias en el camino para construir la igualdad. 

Asumir "acciones afirmativas" requiere de información sobre la situación real de las mujeres en cada país, y comprensión sobre el efecto histórico de tales medidas.