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Parlamento de Mujeres

 

18 de marzo. Cámara de Diputados

· Intervención de la Senadora Araceli Escalante Jasso, vicepresidenta de la Comisión Bicameral Parlamento de Mujeres de México
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· Intervención de la Senadora Rita María Esquivel, a nombre del Grupo Parlamentario del Partido de Acción Nacional en el Senado de la República.
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· Intervención de la Diputada María Ávila Serna a nombre de Grupo Parlamentario del Partido Ecologista de México.
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· Intervención de la Diputada Martha Lucia Micher Camarena, a nombre del Grupo Parlamentario del Partido de la Revolución Democrática.
·
· Intervención de la Diputada Blanca Eppen Canales, representante del Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional
·
· Intervención de la Diputada Margarita Martínez López, representante del Grupo Parlamentario del Partido Revolucionario Institucional.
·
· Intervención del Diputado Manlio Fabio Beltrones Rivera Presidente de la Mesa Directiva
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· Intervención de la Presidenta del Instituto Nacional de las Mujeres, Patricia Espinosa Torres
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· Diputada Isabel Allende Bussi, Presidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores y de Familia de la Cámara de Diputados de Chile.
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· Intervención de la diputada Minerva Tavares Mirabal, presidenta de las Comisiones de Asuntos de Género, de Relaciones Exteriores y de Energía del Congreso de República Dominicana.
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· Intervención de la ciudadana Martha Tagle a nombre el Partido Convergencia.
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· Intervención de la ciudadana Eva Pérez Gómez, del Partido del Trabajo.
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· Intervención de la Diputada Diva Hadamira Gastelum Bajo, Presidenta del Parlamento de Mujeres de México y lectura de la Declaración Política del Parlamento de Mujeres.
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Intervenciones de representantes de la sociedad civil

· Intervención de Claudia Rosas Ríos de la Red de Mujeres Unimos, Chiapas.
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· Intervención de Isabel Gómez López, de la organización "La mujer hace la fuerza” de Chiapas
·

Declaración política


Intervención de la Senadora Aracely Escalante Jasso (subir)

Muy buenos días. Quiero darles la más cordial y afectuosa bienvenida a las mujeres que nos acompañan, provenientes de todas las entidades de la república.

La Comisión Bicamaral Parlamento de Mujeres de México las recibimos, como siempre, con el mayor gusto.

También deseo expresar un saludo especial y nuestro agradecimiento, a las ponentes internacionales Isabel Allende Bussi, de Chile; y Minerva Josefina Tabares Mirabal, de República Dominicana.

Que nos brindarán con conocimiento de expertas sus puntos de vista y sus inquietudes en torno a la situación de la mujer en sus países y en la región latinoamericana.

Saludamos también a los distinguidos invitados que nos acompañen el día de hoy. Agradecemos su visita y su preocupación sobre el tema que finalmente nos hace converger en este espacio, es decir, las mujeres y las niñas de nuestro país.

Nos encontramos al final de un proceso arduo de regionalización del Parlamento de Mujeres de México, donde buscamos escuchar las voces más diversas de las mujeres en toda la República Mexicana.

Ahora y en una tarea responsable, tendremos desde la Comisión Bicamaral hacer un ejercicio cuidadoso y respetuoso de las propuestas emanadas de las reuniones regionales para así arribar a una agenda que nos lleve a promover y a incorporar nuevos derechos a favor de las mujeres y las niñas de nuestro país.

De igual forma emplear estrategias que nos lleven a encontrar el camino de los acuerdos para garantizar que los derechos de las mujeres no sean vulnerados.

Las que conformamos y los que conforman la Comisión Bicamaral, tenemos la convicción de que la única vía efectiva para atender las demandas y las necesidades de la sociedad, es escuchando lo que la gente quiere.

Nuestra responsabilidad es en consecuencia, interpretar correctamente sus planteamientos y construir juntas las mejores opciones.

Este ejercicio de acercamiento del Poder Legislativo con la sociedad civil organizada, a pesar de sus imperfecciones y críticas, a veces injustificadas, nos alienta y nos motiva a mejorarlo en el futuro, porque es muestra clara de nuestro avance democrático.

Aquí la democracia participativa y la representativa han sido capaces de convivir y generar leyes que hoy forman parte de nuestro sistema jurídico en defensa de los derechos de las mujeres y las niñas.

Los nuevos tiempos políticos y la madurez de la sociedad, nos exigen mayor apertura y sensibilidad política para llevar a cabo las transformaciones que todos queremos.

¿Quién dijo que el trabajo colectivo y el diálogo constructivo son fáciles? Fortalecer a nuestras instituciones y abrir nuevos espacios de encuentro, es nuestro reto. Construyamos juntas el futuro que deseamos.

México necesita avanzar más rápidamente en la coincidencia de los grandes temas, profundizar, ampliar y fortalecer los procesos de discusión y de vinculación hacia los objetivos que nos lleven a construir un país más justo, libre y democrático.

Rescatar la tolerancia, ser interlocutores, ser responsables y a la vez corresponsables del devenir histórico.

Mi opinión es que este ideal lo alcanzaremos sólo en la medida en que en nuestro país tengamos organizaciones sociales y políticas fuertes, abiertas, transparentes y participativas. Unas que articulen acciones unificadoras para la nación y promuevan al mismo tiempo, la verdadera participación social; que seamos capaces de poner en la mesa de la discusión los grandes temas de la agenda nacional y luchar por las carencias de la población; inteligente para entenderse y ubicarse dentro de la pluralidad y nunca como el todo.

Sólo con vínculos funcionales entre Estado, partidos políticos, agrupaciones políticas y organizaciones civiles, podremos recrear instituciones y prácticas donde las distintas voces se hagan oír y tengan cabida en una existencia ordenada y pacífica en un México sobre todo lleno de posibilidades, que nos permitan, a la vez, avanzar a hombres y mujeres juntos en la construcción de una realidad genuinamente igualitaria, y sobre todo también, llena de oportunidades.

Muchas gracias.

Intervención de la Senadora Rita Esquivel Reyes (subir)

Muy buenos días a todas y todos ustedes. Las felicito, me felicito, nos felicitamos, por estar todas aquí.

Agradezco la presencia de todas y todos los aquí presentes a esta Séptima Reunión Anual del Parlamento de Mujeres de México 2005. Saludo a las y los integrantes del presidium, a mis compañeras de la Comisión Bicameral.

Diputado Manlio Fabio Beltrones Rivera,

Presidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados:

Gracias por su sensibilidad y apoyo solidario.

A las Delegadas e Invitadas de todos los estados de la República:

Mi más sincero reconocimiento por su participación tan activa en las cinco reuniones regionales y por el esfuerzo que realizaron para estar hoy en este recinto legislativo.

Segura estoy que a todas y todos los presentes venimos con ánimo constructivo y propositivo a esta Séptima Reunión Anual del Parlamento de Mujeres de México 2005. Si buscáramos una palabra con la que pudiéramos resumir el significado de la lucha de las mujeres, esa palabra sería: fortaleza. Porque se requiere de mucha fuerza para poder hacer todo lo que hemos logrado en estos años de intenso trabajo. La lucha de las mujeres ha sido productiva cuando todos buscamos el mismo fin. Esta lucha va más allá de la propuesta de escribir "las" y "los".

En un movimiento serio en el que prevalecen las propuestas que tanta falta le hacen a México a fin de lograr verdaderas reformas tanto culturales como legales en las políticas públicas donde esté incluida la perspectiva de género transversal e inexorablemente.

Un país sin sensibilidad de género no es completamente democrático. Las propuestas nuestras han sido de fondo y buscamos que incidan directamente en las instituciones de gobierno y en la sociedad en su conjunto. Todo esto lo hemos ido construyendo de manera firme, paso a paso, y día con día.

El Parlamento de Mujeres de México surge como una necesidad de dialogar sobre las necesidades reales que las mujeres tenemos. Soy una testiga de los resultados de este ejercicio que año con año hemos realizado, indudablemente hemos logrado consensos pero también se han generado disensos que han sido más marcados en las últimas reuniones de estos años.

Este año el concepto del Parlamento de Mujeres de México fue escuchado por primera vez por muchas mujeres de varios rincones del país al iniciar los parlamentos regionales.

En esta ocasión ha habido una participación de mujeres diputadas locales, regidoras, mujeres de la administración pública a nivel federal, local y municipal y fundamentalmente mujeres de la sociedad civil organizada y no organizada.

Evidentemente el mosaico de ideologías fue mucho más amplio, con algunas dificultades que esto implicó para el desarrollo de las cinco reuniones regionales. Sin embargo, fue bastante enriquecedor, porque fueron miles de voces las que se alzaron haciendo demandas legítimas, como el reconocimiento pleno de los derechos humanos y las libertades fundamentales de las mujeres, la erradicación de la violencia y el impulso de presupuestos con enfoque de género a nivel municipal, estatal y federal, para mejorar el nivel y calidad de vida de las mujeres mexicanas.

Sumemos esfuerzos en las necesidades que tenemos en común las mujeres, independientemente de las ideologías o filiaciones partidistas. Unámonos en lo sustantivo, seamos una sola voz donde nuestras propuestas convergen.

En lo que no tenemos consenso no temamos al debate, hagámoslo con nivel, sin descalificaciones y sin calificativos que sólo nos polarizan. Mostremos la madurez y tolerancia que tanto hemos demandado, eso es algo que debemos reflexionar.

Si las mujeres de México queremos seguir avanzando, no debemos perdernos en discusiones o pugnas intestinas. Debemos dejar del lado posturas radicales que en nada nos benefician. Unámonos en la lucha para erradicar todo tipo de violencia y la discriminación de que somos objeto las mujeres, en el reconocimiento pleno de nuestros derechos humanos y libertades fundamentales, para buscar mecanismos adecuados para el mejoramiento de nuestra calidad de vida.

La mejor forma de avanzar es a través de un trabajo donde el consenso sea el sello distintivo. El Parlamento de Mujeres 2005 es la oportunidad de trabajar todas unidas bajo una premisa fundamental: el adelanto de las mujeres mexicanas.

Muchas gracias.

 

Intervención de la diputada María Ávila Serna a nombre de Grupo Parlamentario del Partido Ecologista de México (subir)

Con su venia compañeras y compañeros Legisladores. Mujeres de México.

El Parlamento de Mujeres de México es un espacio innovador y necesario para fortalecer la democracia con equidad de género en el país. En este Parlamento de Mujeres, plantearemos los problemas y preocupaciones que afectan la participación de la mujer en la vida nacional.

Analizaremos también el tipo de sociedad y modelo de desarrollo que permitirá estimular la igualdad entre todas las mexicanas y mexicanos.

Muchas leyes se han aprobado en la Cámara de Diputados y han servido más para controlar o someter el destino de la mujer y mientras no se incluya la voz de la mujer en la conformación de las leyes mexicanas, no podrá hablarse de democracia en nuestro país.

Lucharemos en este Parlamento, para que la mujer no sea considerada sólo para servir lucharemos para que se promuevan más leyes que prohiban exhibir el mal trato a las mujeres, que haya un fortalecimiento a los Centros de Apoyo a Mujeres Maltratadas y más representación en las Delegaciones Políticas, que tengan autoridad jurídica para atender a las víctimas de violencia.

Se han hecho pronunciamientos en contra del examen de ingravidez y que se prohiba el despido laboral por embarazo, cosa que aún no se ha logrado del todo y además, la adopción de normatividades que coadyuven a estimular la equidad de género de manera que puedan generarse condiciones que garanticen su desarrollo personal , han sido formuladas sin lograr el éxito que se esperaba.

Se ha precisado la realización de ajustes a la Ley de Salud con el propósito de sancionar a las autoridades del sector que repriman la producción. La facultad de decisión en la interrupción del embarazo, promoción y difusión de los métodos naturales de control natal, realización de diagnósticos de salud integral a las mujeres indígenas y creación de un Sistema Integral de Salud para combatir las secuelas de violencia intrafamiliar y de violación.

La violencia doméstica es un modelo de conductas aprendidas coercitivas que involucran abuso físico o la amenaza de abuso físico. También, pueden incluir abuso sicológico repetido, ataque sexual, aislamiento social progresivo, castigos, intimidación y/o coerción económica.

Debemos lograr que toda esta violencia contra la mujer sea erradicada, en este Foro debemos alcanzar muchas metas, pero esta es una de las más loables

Debemos lograr que se permita a la mujer participe de beneficios de propiedad, igualmente se requiere de puntos específicos para solucionar los problemas de pobreza extrema en la que viven las mujeres indígenas. Además, que se analicen las tradiciones , usos y costumbres de las culturas étnicas a fin de promover aquellas que no agredan a las mujeres indígenas.

Para estimular esta promoción, se debe permitir que las mujeres indígenas y campesinas tengan acceso a los medios de comunicación y crear las condiciones para que su desarrollo tenga lugar en un ambiente de paz.

Por todo esto, esperamos que nuestra participación en este Parlamento, sea de utilidad para que las mujeres mexicanas sigamos avanzando en el desarrollo del país.

Termino mi intervención con unas palabras de Vicente Lombardo Toledano, "si a las mujeres mexicanas no se les permite subsistir por sí mismas, desde el punto de vista económico, jamás tendrán libertad". Mientras las mujeres mexicanas no tengan igual derecho al trabajo que el hombre, las mujeres mexicanas nunca alcanzarán su plena autonomía, siempre dependerán de otros, de los hombres y quien depende de otro, no es libre, quien depende de un tutor o quien depende de una fuerza social no puede hablar de independencia.

Por su atención, muchas gracias.

Intervención de la Diputada Martha Lucia Micher Camarena, a nombre del Grupo Parlamentario del Partido de la Revolución Democrática. (subir)

Queridas amigas, diputadas y senadoras de todos los partidos políticos. Compañeros diputados que nos acompañan, compañero senador que nos acompaña el día de hoy. Diputada Isabel Allende. Diputada Minerva Cavares Miraval. Queridas mujeres, compañeras de lucha.

Hoy, después de Cuatro Foros Regionales en nuestro país, Cinco Foros Regionales Históricos, estamos aquí de nuevo, trabajando, luchando, impulsando una agenda legislativa. Esta reunión es la conclusión de lo que trabajamos al interior de los estados, muchas gracias a las diputadas y a la sociedad civil de los estados que participaron en estos eventos regionales.

No fue fácil, amigas, desgraciadamente nos enfrentamos y se agudizaron las contradicciones entre nosotras, sin embargo, quiero desde esta tribuna ratificar lo que mis compañeras, todas las mujeres que hemos luchado en esto podríamos asegurar, lo que dijo Descartes: "Puedo no estar de acuerdo contigo, pero daría mi vida para que puedas decir lo que piensas".

Y eso es lo que hemos hecho en este parlamento, defender el derecho de todas ustedes a presentar su agenda y hacernos las propuestas que ustedes decidieran, sin embargo, compañeras, no podemos seguir dialogando de esta manera, no podemos aceptar la agresión que hemos tenido entre nosotras, incluso la agresión física que llegamos a tener.

¿Qué quería seguir siendo?, ¿qué debería seguir siendo este espacio?, ¿cómo nació este Parlamento de Mujeres?, quería y quiere ser siendo un espacio de diálogo, un espacio de diálogo respetuoso y tolerante y no un espacio donde, mi verdad, mis creencias y mi postura personal, fueran las que se impusieran.

Lo que queremos es que la realidad de las mujeres, la violencia de género, esa que se ejerce contra nosotras, por ser mujeres. Esta discriminación, los abortos inseguros, la muerte materna, el VIH Sida, la vida ingrata de las mujeres migrantes, la vida injusta de las mujeres indígenas, el derecho a decidir, el consentimiento informado, el avance del embarazo adolescente, todos esos temas los pusimos sobre la mesa y, sin embargo, sin embargo llegamos no a debatir sino a trabajar únicamente sobre los disensos, y tenemos que seguir trabajando sobre los disensos pero de manera muy serena, muy respetuosa, para que podamos, no solamente pedirle al mundo que mire a México por las mujeres, muertas, asesinadas, ultrajadas y desaparecidas de Juárez y de muchos lugares en el país.

Queremos que el mundo nos volteé a ver a las mujeres mexicanas, por la manera en que hemos resuelto nuestros disensos, por la manera en que hemos avanzado en el adelanto y en el goce pleno de los derechos humanos de nosotras, las mujeres.

Sin nosotras, mujeres, no hay desarrollo. Sin nosotras, mujeres, no hay producto interno bruto. Sin nosotras, no hay Banco Mundial. Sin nosotras, no hay democracia, pero si la democracia pierde, perdemos las mujeres.

Nos comprometemos desde aquí, desde esta tribuna a garantizar, a respetar y a proteger todos los derechos humanos de todas las mujeres en este país, especialmente los derechos sexuales y reproductivos que necesitamos y que ha sido una conquista de nosotras las mujeres.

No puede ser, no puede ser mujeres, que lo que se ha avanzado en otros países, lo que se ha legislado en otros países, no pueda legislarse aquí. Por eso mujeres, nos comprometemos como parlamentarias y parlamentarios a continuar en la lucha por un presupuesto, por leyes, por políticas públicas, con visión de género.

Gracias a las fundadoras, gracias Angélica, gracias compañeras que no están aquí con nosotras, sin ustedes no podríamos estar aquí. Gracias Araceli, no podríamos estar aquí y no podríamos estar aquí tampoco sin la sociedad civil; gracias por las feministas, por la juezas, por las alidadas, por todas ustedes que nos han estado acompañando en esta agenda para sacar adelante un mundo donde veamos a las mujeres, salgamos de la invisibilidad y por eso, por eso mujeres, ¡ni un paso atrás!.

Y vamos a trabajar por lo que Rosario Castellanos nos dijo, nos lo ha dicho y lo vivimos desde todos lo partidos: "Debe haber otro modo de ser humanas".

Muchas gracias.

Intervención de la Diputada Blanca Eppen Canales, representante del Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional (subir)

Muy buenos días compañeras y compañeros legisladores; investigadoras y académicas; representantes del Gobierno y de la Sociedad Civil Organizada; amigas y amigos todos:

Después de cinco reuniones regionales, por fin nos encontramos hoy en la plenaria de esta VII Reunión Anual del Parlamento de Mujeres de México. Es el momento propicio para que todas y todos reflexionemos sobre lo que hemos aprendido en el camino recorrido, pero más aún en lo que podemos y debemos realizar para que ninguna mujer sea objeto de violencia, discriminación y falta de oportunidades.

A veces parece que mientras más avanzamos en la lucha hacia la equidad, más cosas faltan por hacer, más de las que pensábamos, más de las que nos merecemos las mujeres de México, sus familias y en general la nación entera; pero que quede claro, que no daremos marcha atrás de este proyecto del que estamos convencidas pese a ser un arduo esfuerzo en el que no sólo están inmersas las causas de las mujeres.

Como mujeres no sólo pensamos en nosotras, a la vez somos madres, legisladoras, funcionarias, campesinas, indígenas, jefas de familia, estudiantes, lo que representa la doble tarea de luchar.

Sí, efectivamente por las causas que nos benefician directamente, pero también por las cosas que están más allá de nuestra condición de mujeres, por nuestras ideas, nuestros estados, nuestro trabajo, nuestro país y especialmente por los seres que amamos.

Coincidimos aquí todas nosotras y todas, porque estamos comprometidas con nuestro país, queremos que todas las mujeres de México sean felices, que no sean discriminadas, que gocen de salud y de oportunidades para su plena incorporación a la vida nacional, que se valoren y reconozcan nuestras aportaciones dejando en claro que no puede haber una democracia plena si las mujeres no estamos consideradas en la toma de decisiones, en los puestos de trabajo que nos merecemos.

Nuevamente en este espacio nos encontramos mujeres de distintas regiones, ideologías y quehaceres, dispuestas a repensar la situación actual de las mujeres en la vida nacional y con base en el objetivo de este Parlamento, discutir, reflexionar y presentar propuestas de ley y definir las prioridades de las mujeres de los diferentes sectores sociales y políticos.

Y pese a que de antemano sabemos de nuestras discrepancias, estamos aquí también, porque hemos coincidido y hemos arribado a los acuerdos. Gracias a ello, se está incorporando la perspectiva de género en el quehacer público, se han ratificado tratados internacionales y protocolos, se han creado estructuras camerales, como la Comisión de Equidad y Genero en ambas Cámaras del Congreso de la Unión.

Otro ejemplo claro lo constituye el hecho de que sin ustedes, este parlamento no existiría y tampoco sería el mismo, si en él dejaran de escucharse todas las voces de ustedes. Mucho se ha dicho, especialmente por nosotras las mujeres que hemos sido excluidas por los hombres y por la sociedad, sería lamentable que las propias mujeres nos excluyéramos unas a otras y peor aún, nos censuremos.

Por ello, quiero enfatizar el respeto a las diferentes opiniones, las invito a que trabajemos en las coincidencias para avanzar en los grandes retos y pendientes que obstaculizan el avance de las mujeres en todos los campos. En mi carácter de diputada federal, integrante del grupo parlamentario de Acción Nacional, hago un llamado a mis compañeras legisladoras federales, de todas las comisiones y de todas las fracciones parlamentarias, para que sumemos esfuerzos para dictaminar lo que está pendiente.

No podemos esperar hasta que nos llegue una reforma integral y completa al marco jurídico, mientras eso pasa, las mujeres siguen siendo objeto de violencia, se les sigue exigiendo que no estén embarazadas para ser contratadas, son acosadas y se siguen desarrollando estereotipos que discriminan y fomentan una absurda guerra de sexos que en nada nos beneficia.

Debemos impulsar dictámenes en los que exista el consenso, más allá de los colores y de la propia necesidad de reformar con mayor profundidad los ordenamientos que ya lo requieren como son la Ley Federal del Trabajo y la Ley Federal de Radio y Televisión.

Debemos legislar y actuar de acuerdo a las necesidades propias de las mujeres, de acuerdo a las distintas etapas de nuestra vida, sin olvidarnos de las niñas, las mujeres en edad productiva y especialmente, las mujeres con capacidades diferentes y las adultas mayores.

No nos quedemos en lo global, en lo federal, en lo agregado, no nos olvidemos de la parte más cercana, de la familia, la comunidad, el municipio, el estado. Por eso, considero que hemos tomado la decisión correcta para que por primera vez el Parlamento se extendiera a los estados para fortalecer el trabajo conjunto y para que un mayor número de mujeres pudieran acudir, analizar, discutir y proponer.

El grupo parlamentario de Acción Nacional está en la mejor disposición para que de forma conjunta gobierno y sociedad civil, hagamos de la igualdad y la equidad una realidad. Por ello, nuevamente hago un llamado a todas y a todos mis compañeros legisladores federales, así como a quienes integran los gobiernos y los congresos locales a sumar esfuerzos y construir acuerdo en estos retos que no admiten más aplazamiento.

Muchas gracias.

Intervención de la Diputada Margarita Martínez López, representante del Grupo Parlamentario del Partido Revolucionario Institucional. (subir)

Con el permiso de la presidencia, reciban un cordial saludo quienes integran el presidium, a la Presidenta de la Bicamaral, la diputada Diva Gastelúm Bajo, el agradecimiento por haber permitido la regionalización de este Parlamento. A los compañeros de la bicamaral igual, con los que hemos trabajado arduamente para que esto se logrará.

Saludo con afecto y cariño al diputado Manlio Fabio Beltrones, Presidente de la Cámara de Diputados, por el apoyo que siempre le ha otorgado a las mujeres. Gracias.

A Isabel Allende y Minerva Josefina Tavares, su presencia tan lejos de su patria. Muchísimas gracias.

A la y los delegados que asisten a este evento reciban mi saludo respetuoso y a las diputadas federales presentes también, por haberse quedado un día más en la Cámara.

Saludo también a las y los asistentes que nos distinguen con su presencia y participación.

El Partido Revolucionario Institucional ha sido atento a las propuestas vertidas en las seis reuniones anuales que el Parlamento de Mujeres de México ha llevado a cabo y, en esta séptima, no será la excepción.

Hemos dado respuesta puntual a las necesidades de las mujeres que año con año se han dado cita en esta reunión y han participado en este acto de interlocución entre el Congreso de la Unión y la sociedad civil.

La postura del Revolucionario Institucional es y será siempre progresista, nunca regresiva ni intolerante. Los postulados básicos con los que nos hemos desempeñado, pugnan por el avance pleno e irrestricto de las mujeres en México.

Esta Séptima Reunión Anual del Parlamento de Mujeres de México, ha sido un abanico de propuestas enriquecedoras que nos darán pauta para trabajar arduamente en los estados en los que gobernamos. Es hora de trabajar constante e incansablemente.

Sabemos que la pluralidad de ideas y la tolerancia al interior del Revolucionario Institucional, es y será siempre el motor de las transformaciones que México requiere. No seremos factor de rompimiento de ninguna índole en el avance que las mujeres necesitamos.

Hemos promovido el diálogo y el debate, privilegiando en todo momento el análisis informado y responsable desde una perspectiva de género objetiva y progresistas, no movidos por actos revanchistas ni viscerales que en nada benefician a la sociedad.

Nunca seremos factor de incisión en los temas sustantivos de las mujeres. Conocemos la realidad social y la problemática que vivimos las mujeres de México y escuchamos las propuestas que ustedes, la ciudadanía, nos plantean para solucionar esos problemas.

En una actitud responsable, respetamos los puntos de divergencia que existen entre las distintas ideologías que se muestran; sin embargo, en un ánimo de avanzar significativamente en los temas prioritarios, buscamos un punto de equilibrio entre las posturas polarizadas.

La regionalización del Parlamento de Mujeres de México ha sido una decisión atinada que el Revolucionario Institucional promovió, porque creemos que para conocer a fondo las necesidades de las mujeres debemos escuchar muchas voces, sus voces en sus lugares, donde vienen, de donde son, donde nosotros tenemos que partir para poder estar aquí y trabajar por ustedes.

De las mujeres campesinas, empresarias, amas de casa, trabajadoras y en general de todos los sectores de la sociedad y de todas las edades, a fin de enriquecer nuestra visión y en un espíritu progresista, vayamos por el camino que la ciudadanía nos marcó.

Los foros regionales de Nayarit, Michoacán, Nuevo León, Chiapas y Puebla, nos enseñaron que debemos seguir acercándonos a las mexicanas de todos los rincones sin distingo de origen e ideología, porque los derechos de las mujeres no tienen ni deben tener filiación partidista.

Las cinco reuniones regionales previas de este Parlamento nos dieron un importante aprendizaje. Tuve la oportunidad de ser coordinadora de la región con sede en Nuevo León y fue enriquecedora. La respuesta de la ciudadanía fue por encima de las expectativas.

Muchas mujeres y hombres estuvieron pendientes de este evento y participaron activamente con sus ponencias en las que vertieron propuestas que impactan directamente en las legislaciones federales y estatales, así como en los planes y programas de trabajo de la Federación, estado y municipios.

El Parlamento de Mujeres de México surgió como una necesidad de escuchar las voces de mujeres que promovieran modificaciones sustantivas a la legislación federal -y ahora va más allá- haciendo en los tres órdenes de gobierno y en los tres Poderes de la Unión.

No todo ha sido fácil. Los costos para la realización de estos eventos han sido altos; más sin embargo los asumimos con la responsabilidad y compromiso que esto implica.

Para nadie es un secreto que a pesar de los avances logrados, debemos duplicar nuestros esfuerzos para contribuir al pleno reconocimiento, ejercicio y goce de todos los derechos humanos de las mujeres, porque la equidad de género sigue siendo en nuestro país una asignatura pendiente en la que debemos sumar esfuerzos.

En tal sentido, continuemos trabajando unidas y unidos, privilegiando el diálogo y los consensos para que el Parlamento de Mujeres de México siga siendo el instrumento para que en todos los ámbitos de la sociedad, penetre la perspectiva de género y esto refleje en las acciones de los diversos sectores sociales.

La transversidad de la perspectiva de género es nuestra meta, tengamos la madurez y la sensibilidad suficiente para comprometernos y lograrlas dejando de lado posturas personales o de grupo. Ese es nuestro compromiso, trabajemos desde los espacios en los que nos encontramos para que el reconocimiento de los derechos humanos y la ciudadanía plena de las mujeres, sea una realidad palpable.

El Parlamento de Mujeres de México no es propiedad de ningún grupo, ni rehén de nadie; mantenerlo y perfeccionarlo es nuestra responsabilidad.

¡Mujeres, ni un paso atrás!

Gracias.

Intervención de representantes de la sociedad civil:

Intervención de Claudia Rosas Ríos de la Red de Mujeres Unimos, Chiapas. (subir)

Muchos días, muchas mujeres nos despertamos y empezamos a soñar. Empezamos a soñar en esa sociedad, en ese mundo en el que todos queremos vivir. En esa sociedad en donde haya justicia; en donde haya equidad; en donde haya paz; en donde haya armonía porque hay oportunidad para todas y para todos por igual.

En primera instancia quiero agradecer la oportunidad que se nos da de que se nos escuche; de que nuestra voz llegue a este escenario en el que estamos frente a nuestros legisladores; frente a los representantes populares, quienes buscaron el voto del pueblo y están acá para representarnos y para luchar por nuestros intereses colectivos, más allá de cualquier ideología de partido; más allá de cualquier diferencia debemos unirnos todas para proponer, para que nuestra voz como mujeres que somos del pueblo, sea escuchada, sea tomada en cuenta y demandemos también mayor justicia y mayor presupuesto al gasto social; mayor presupuesto a la educación, a la salud, al empleo.

Porque creo que solamente así podemos conseguir que vayamos avanzando en la justicia social y en ese mundo en el que soñamos, en ese mundo en el que queremos vivir.

En primera instancia manifestamos como grupo nuestro compromiso con el fortalecimiento de nuestras instituciones públicas y con su quehacer, el cual ha abierto espacios de interlocución con la ciudadanía, como precisamente este foro Parlamento de la Mujer.

Reiteramos la importancia del diálogo propositivo, respetuoso, incluyente y equitativo, como un medio para impulsar esa democracia participativa. Por ello nos corresponsabilizamos con la democracia como forma de vida sustentada en los valores que le dan identidad a los pueblos.

Creemos que el espíritu del Parlamento, de impulsar el análisis, el diálogo, el diagnóstico para lograr una agenda temática por la equidad entre hombres y mujeres, es necesario para la superación de las asimetrías y de los rezagos existentes en nosotras las mujeres.

Por ello reconocemos la labor desempeñada de las mujeres, que trajeron a la mesa de discusión la problemática de nosotras las mujeres de México e inicialmente nos sentimos representadas por ellas, pese a todo.

Sin embargo, como se advierte, de estos parlamentos regionales algunas de las propuestas planteadas no son las adecuadas para dar una solución de fondo y reflejan una visión parcial de las necesidades de las mujeres en nuestro país toda vez que se redujo a una agenda generista.

El resultado de los parlamentos regionales, demuestra que muchas veces no se nos representa. Nuestra propuesta es integral e integradora a la identidad de la mujer desde su persona como ser humano, desde su familia, desde su entorno… (aplausos)… y consecuentemente, en su impacto en la sociedad.

La agenda generista es una agenda individualista que rompe, confronta, divide y anula al hombre y a la mujer. Esta propuesta divide a las mujeres en su naturaleza de su realidad, es una agenda ideológica únicamente. Reconocemos la urgencia de avanzar en los derechos de la mujer y creemos que estos parten del reconocimiento de su dignidad como persona humana trascendente.

Y creemos y trabajamos, y como dice Sartre, nos comprometemos para trabajar y promover las condiciones equitativas entre hombres y mujeres. Superar todo tipo de cultura que violente la dignidad pero también nos creemos capaces de asumir responsabilidades y por eso hablamos de la promoción de los derechos y de los deberes.

Reiteramos nuestro compromiso por el fortalecimiento de las instituciones mexicanas, esto nos ha llevado a buscar ocupar nuestro lugar en cada uno de los espacios de interlocución con nuestras autoridades, quienes nos representan y queremos que nos incluyan en la disposición, en la elaboración de las leyes queremos que nos incluyan porque nosotras somos las directamente beneficiadas o directamente perjudicadas con las decisiones que se toman acá arriba y esa verticalidad debe de perderse, debe de unirse el pueblo y levantar la voz para que seamos tomadas en cuenta.

Nos corresponsabilizamos en la institucionalización de la democracia como forma de vida sustentada en valores y en la cual también figura la identidad de los pueblos sustentados en la dignidad de la persona humana.

Reconocemos en el espíritu que creó este Parlamento de Mujeres como una tarea vital para impulsar el estudio, el análisis, el diálogo, el diagnóstico para lograr una agenda temática por la equidad entre hombres y mujeres para la superación de esas asimetrías existentes, así como los rezagos de la mujer.

Comprendemos además que el Parlamento debe modificarse para formar parte de los mecanismos de rendición de cuentas hacia el pueblo.

Agradezco nuevamente su atención, y sigamos unidas pues como mujeres para construir esa sociedad que queremos, con justicia y con paz.

Muchas gracias.

Intervención de Isabel Gómez López, de la organización "La mujer hace la fuerza” de Chiapas. (subir)

Muy buenas tardes a todas las compañeras, hermanas y hermanos que se encuentran aquí con nosotras. Agradezco mucho a las legisladoras compañeras que me dieron espacio.

Yo creo que es el momento. Hay compañeras que ya mencionaron que este Parlamento, donde estamos conjuntando todas las propuestas que hemos trabajado desde los rincones de donde hemos venido, de las cinco regiones que trabajamos, compañeras, yo creo que vamos a trabajar mucho.

Vamos a seguir adelante y no vamos a dar un paso atrás, lo que veo allá que dice la letra, porque nosotras las mujeres tenemos un largo camino para caminar y hemos caminado mucho; no es la primera vez que estamos.

Por eso yo agradezco a las compañeras que nos están dando un espacio para participar. Yo enfoco más a las comunidades indígenas porque yo soy una mujer indígena que hablo en tzeltal. Mi organización es "La mujer hace la fuerza" (Tean tzetic yaya yip (?) significa en tzeltal).

Yo creo que aquí no estamos todas las que hemos venido trabajando desde nuestras comunidades. Aquí no estamos todas presentes, pero lo importante es que ya están aquí nuestras propuestas. Aunque venimos representando nada más a nuestros estados, nuestras comunidades, pero gracias a la propuesta del Parlamento que lo llevaron a las regiones.

Yo creo que es la primera vez porque nunca he escuchado, es la primera vez que bajó a las regiones. Y por eso creo que nosotras, compañeras, vamos a seguir trabajando por la equidad de género porque en las comunidades indígenas existe el machismo, no hay equidad, hay discriminación, hay injusticia en las comunidades indígenas. Y no solamente en las comunidades indígenas, también en las rurales, en las urbanas. Las amas de casa sufrimos de eso, compañeras.

Pero también quiero retomar acá. Aquí en la legislación que lo retomen, que lo plasmen, que lo traduzcan todas las propuestas que hemos trabajado. Hay muchas convenciones nacionales, internacionales.

Por ejemplo, el 169 de la OIT, qué dice ahí. Habla del derecho de los pueblos indígenas, pero sin embargo no se está cumpliendo. Qué hay en las comunidades indígenas.

Yo hablo más del estado de Chiapas porque yo soy del estado de Chiapas y vengo de una comunidad donde está lleno de ejército nada más, donde las mujeres estamos muriendo de enfermedad, compañeras, donde las mujeres no tenemos educación, donde las mujeres caminamos 12 horas para llegar hasta la cabecera municipal.

Eso es lo que yo quiero. Que se plasme en la ley el derecho de los pueblos indígenas. Porqué solamente está escrito y no se está llevando a cabo, no se está respetando. Eso es donde queremos las mujeres indígenas y por eso yo vengo acá.

Tal vez hay compañeras que no están de acuerdo, pero yo veo que aquí hay caras que sí están de acuerdo, compañeras.

Yo creo que ya no se vale. Yo creo que es importante que hay respeto porque estamos buscando la equidad e igualdad, que no haya discriminación. Eso es lo que estamos buscando.

Hablo de mi persona. Llegué aquí con trabajo. No tengo apoyo que me avale para llegar a esta tribuna. Eso es lo que yo quiero decir. Que no haya distinción ni porque soy indígena que no me permiten participar. Y por eso yo les agradezco a las diputadas aquí presentes que me dieron este espacio.

Pero desde mi región no tuve quién me respalde para venir acá. Y fui nombrada como delegada de la Mesa 4, de la participación política, pero sin embargo no está reconocida. Eso lo quiero señalar aquí en esta tribuna.

Otra cosa quiero tocar. Hay compañeras que ya dijo: "Ya no queremos más muertas de las compañeras mujeres, especialmente en Chihuahua. " Pero en todo México y en todo el mundo ya no queremos más muertas. No queremos más discriminación hacia las mujeres. Que seamos mujeres indígenas, mujeres populares, mujeres mestizas, mujeres maestras, mujeres profesionistas, todos somos igual ante la ley.

Para terminar mi participación, hoy es 18 de marzo, que es el Aniversario de la Expropiación Petrolera y hoy las mujeres decimos: "No a la privatización". Eso es lo que yo quiero dejar aquí.

Muchas gracias.

Intervención de Manlio Fabio Beltrones Rivera Presidente de la Mesa Directiva (subir)

Respetada diputada Diva Hadamira Gastelum, Presidenta de la Comisión Bicamaral del Parlamento de Mujeres, señora senadora Araceli Escalante Jaso, Vicepresidenta también de esta Comisión Bicamaral; saludo con enorme afecto a mi amiga la diputada Marcela González Salas, que es Vicepresidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados; amigas diputadas y senadoras; distinguidas invitadas extranjeras; distinguidas damas parlamentarias:

Saludo con especial afecto, muy especial afecto, a todas las mujeres que integran el Parlamento de Mujeres de México.

Su entusiasta presencia en este recinto parlamentario da vida a ese espléndido escenario que es muestra de la rica diversidad ideológica partidista que representan las mujeres mexicanas y que aquí es patente en cada una de sus expresiones.

Agradezco mucho, de verdad, la invitación que me formularon para acompañarlas en el inicio de los trabajos de su Parlamento, que es un evento conquistado, lo sabemos todos nosotros, a pulso con el trabajo tesonero y visionario de todas ustedes, por eso aprecio en todo lo que vale, que me reciban en este espacio suyo que construyeron para la reflexión, para la reflexión común, para el abordamiento compartido y solidario de los temas que son motivo de su preocupación, pero que son compromiso de todos, porque estoy convencido que los derechos de la mujer y su eficaz ejercicio que los deben acompañar, siendo suyos, deben ser también, sin embargo, responsabilidad de todos.

La dinámica del cambio a favor de la presencia y reconocimiento de las mujeres en México es reciente, parece increíble, así lo hemos pensado siempre, que hace poco más de 50 años a las mujeres no se les reconociera su derecho a votar ni a ser votadas. Tuvieron una presencia insignificante también en ese tiempo en el mercado laboral. Vivieron en una condición de rol secundario en el hogar y por ende en la sociedad y fueran sujetas de leyes no solamente discriminatorias sino de oprobio, como las normas civiles que obligaban a las mujeres, y ustedes recuerdan muy bien, las obligaban a recabar el permiso formal de sus maridos para poder trabajar. Eso no es hace mucho tiempo. Cinco décadas de cambio, cambio paulatino pero constante, de avance en la ruta reivindicadora de las mujeres que hoy nos permite destacar las diferencias.

Recordemos que mientras en la XLII Legislatura, aquella que se dio de 1952 a 1955, solo una mujer, solo una mujer: doña Aurora Jiménez de Palacios, ocupó curul como la primera de su género. Representando entonces menos del 1 por ciento de los 162 diputados de esa Legislatura.

Hoy en día 124 compañeras, casi el 25 por ciento comparten espacio, proyecto y trabajo parlamentario en este recinto, que es sucedáneo de aquél histórico de Donceles. Es importante el avance, porque es importante los trabajos que ustedes llevan a cabo para que posteriormente esto se refleje todavía de mejor manera.

¡Y es a través del trabajo paulatino de ustedes en estos espacios parlamentarios como se va a lograr conciliar!

Qué diferencia también entre buenas partes del Senado, pero es importante todavía que avancemos hacia mejores estadios de desarrollo y de presencia de la mujer, en donde se deciden los cambios del país.

La última década nos ha testimoniado también todo este espacio que han ustedes ido ganando e ido ganando bien. Lo ganan también en otros espacios en donde todavía, aún cuando hay insatisfacciones hay necesidades que tenemos que abordar.

Sin embargo, como ustedes mismo lo expresan, no obstante esos avances aunque mínimos importantes, hay que decirlo, el notorio incremento en la cantidad de mujeres en el mundo laboral y profesional no se ha reflejado en la misma proporción en los cargos de autoridad, en los cargos de autoridad de las principales organizaciones políticas y económicas del país. En los niveles más altos de las ocupaciones catalogadas como de funcionarios y "directivos", entre comillas, en los sectores público, privado y social el porcentaje de la participación femenina apenas alcanza el 16 por ciento y ahí es donde tenemos que abordar también nuestro trabajo y nuestra dedicación.

Las mujeres enfrentan hoy una nueva etapa de su lucha a favor de la equidad entre géneros, con la conciencia de que la equidad en el género implica un cambio de concepción de los roles asignados por la sociedad tradicional que parte de un modelo de vida en el que es requisito indispensable redefinir el papel no solo de las mujeres, sino también de los hombres. Y eso hay que decirlo de esa manera.

Este es un supuesto básico en el que debemos coincidir, coincidir para entender que el reclamo de la equidad de género no se traduce en una lucha de las mujeres contra el sexo opuesto o al revés, ni de confrontación directa, sino en la convicción, libremente asumida, de que las mujeres desean ejercer su libertad bajo condiciones de igualdad; igualdad real respecto de los varones para potencializar sus cualidades, virtudes y ventajas.

Ese es el propósito que debe de animarnos para abordar este reto con enorme responsabilidad.

Está claro que en esta perspectiva corresponde a un cambio de fondo en estos roles asignados por la sociedad tradicional, es un cambio profundo, de idiosincrasia, que no puede concretarse de la noche a la mañana, un compromiso firme a favor de la lucha de las mujeres, para necesariamente por una reforma educativa que modifique el modelo, que es fundamentalmente transmisor de valores, para propiciar que en el proceso educativo la perspectiva de equidad de género esté presente y se transmita una cultura de respeto a la igualdad real del hombre y la mujer de la sociedad, a partir de los lugares donde se forma el carácter y se da el contenido a la visión axiológica que nos identifica y ésta es la familia y la escuela.

Por eso celebro este evento, este evento que no debe verse como un esfuerzo aislado, sino como el eslabón de una cadena que es el conjunto de acciones que dan cuerpo a su lucha.

El Parlamento de las Mujeres es un espacio fundamental para que ustedes, las mujeres de todos los estratos sociales, de posiciones ideológicas, de niveles de educación, tengan la posibilidad de expresar los problemas y necesidades que enfrentan en virtud de su condición, pero también para proponer alternativas posibles de solución.

Qué bueno que estamos aquí, qué bueno que es este recinto en donde podemos nosotros ejercer el sano ejercicio de la deliberación y el debate. Qué bueno que es aquí en este recinto, donde tenemos la magnífica oportunidad de dialogar y de dialogar civilizadamente entre quienes pensamos distinto, pero tenemos objetivos comunes, qué bueno. Qué bueno que es aquí en este recinto, en donde podemos descubrir nuestros disensos y nuestras coincidencias, pero también que es aquí donde podemos procesarlas democráticamente, y qué bueno que son ustedes de manera importante quienes están haciendo ese esfuerzo hoy en día y vienen a prestigiar aquí la Cámara de Diputados.

Muchas gracias.

Intervención de la Presidenta del Instituto Nacional de las Mujeres, Patricia Espinosa Torres: (subir)

Buenas tardes a todas y a todos los compañeras y compañeros aquí presentes.

Con su permiso, a la Diputada Federal, Diva Hadamira Gastelum Bajo, Presidenta de la Comisión Bicamaral, a la Senadora Araceli Escalante Jasso, Vicepresidenta de la Comisión Bicamaral, a las Senadoras y Diputadas integrantres de la misma. Señoras y señores Legisladores Federales, Locales, Delegadas y Participantes del Parlamento de Mujeres, Mujeres de de organizaciones de la sociedad civil invitadas internacionales, compañeros de los medios de comunicación.

Felicito a la Comisión Bicamaral por llevar al Parlamento de Mujeres de México a cinco regiones del país: Nayarit, Morelia, Nuevo León, Chiapas y Puebla, fueron sede y escenario de un espacio de interlocución con la sociedad civil, que ininterrumpidamente desde hace siete años, se abrió para reformar el marco jurídico nacional y ampliar la ciudadanía de las mujeres.

En las cinco regiones fue notoria la participación acuciosa, plural y entusiasta de mujeres que, por su confluencia mostraron la creciente expectativa generada a partir del parlamento, fruto del pacto entre mujeres, y su legitimidad como mecanismo para establecer las prioridades de la agenda de género para los próximos años.

El Instituto Nacional de las Mujeres celebra que de este parlamento salgan las prioridades por atender desde la legislación, del compromiso mutuo y de colaboración entre ámbitos de gobierno, poderes del Estado y la sociedad civil. El ejercicio pleno de las mujeres depende de nuestra capacidad para sumar esfuerzos, articular acciones y recursos para así potenciar resultados.

Nos encontramos en un momento decisivo para fijar rumbo y para consolidar los logros alcanzados hasta ahora a favor de las mujeres. Es tiempo de reconocer que existe un piso común para todos, que permite trascender dinámicas paralizantes en la búsqueda de mejores condiciones de vida de las mujeres, esto implica necesariamente el irrenunciable ejercicio de nuestros derechos fundamentales, ahora, en 2005, es tiempo de reflexionar por el camino recorrido.

Es tiempo de mirar en retrospectiva para evidenciar los significativos avances alcanzados por las mujeres, es tiempo de hacer justicia con la memoria y rescatar etapas cruciales que incubaron e hicieron crecer los derechos y las libertades que hoy más mujeres disfrutamos, como fue hace 30 años la Primera Conferencia Internacional de la Mujer y la Adopción de la Plataforma de Acción de Beijing hace una década.

Hace cuatro años en respuesta a una de esas esperas prioritarias de Beijing y derivado de la confluencia entre las organizaciones de mujeres, el Poder Legislativo y el gobierno del Presidente Fox se creó el Instituto Nacional de las Mujeres. Estas son referencias obligadas de las tradiciones que las mujeres hemos logrado, ésta es la historia de los pactos entre mujeres de la sociedad civil y representantes de todos los órdenes de gobierno: el derecho de todas las mujeres a gozar de todos nuestros derechos, a la salud integral, al trabajo, a la educación, a una vida sin violencia, a la autonomía, a la libertad, a participar de las decisiones, no debe ni puede estar sometido a dudas o a resistencias y menos aun desde las mujeres mismas.

Bajo estas premisas, el Presidente Vicente Fox, desde el inicio de su gobierno, impulsa una política para hacer que se hagan efectivos estos derechos en congruencia con los compromisos internacionales signados, especialmente en cuanto a la eliminación de la discriminacióny el logro de la igualdad de género.

Una muestra de ello, fue la posición de México durante el 49 período de sesiones de Naciones Unidas, celebrado recientemente en Nueva York, para ratificar su compromiso con la Plataforma de Acción de Beijing.

La Plataforma seguirá vigente en nuestro país, con base en la legislación nacional, como el marco que oriente, diseño y aplicación de programas y políticas para eliminar la discriminación y habilitar a las mujeres en su calidad de ciudadanas.

Ratificamos también la importancia que tiene la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer y su protocolo facultativo, para resguardar y garantizar los derechos humanos de las mujeres.

En el marco de dicha evaluación internacional, sobre el cumplimiento de la Plataforma de Acción de Beijing y de los mecanismos para impulsar el avance de los mujeres, hay que destacar que en octubre de 2004, fue aprobado el Estatuto de Seguimiento de la y/de Implementación de la Convención de Belén do Pará, que reforzará la colaboración y las medidas de acción en cada uno de los países de la región, además de obligar a la rendición de cuentas y resultados para eliminar la violencia contra las mujeres.

México impulsó fuertemente esa iniciativa, como parte de su vocación hemisférica y con el respaldo del gobierno, en el Programa por una Vida sin Violencia, se contemplará un subsistema para el seguimiento nacional de estos resultados.

Ante la CEDAW y la Convención de Belem do Pará, debemos seguir cumpliendo de manera sistemática con nuestra responsabilidad y presentar informes y avances de manera periódica. De igual manera, el consenso de México emanado de la Novena Conferencia Regional Sobre la Mujer de América Latina y El Caribe, fue nuestro principal aporte regional a la evaluación de avances de Sistema de Naciones Unidas.

Hace cuatro años, el Inmujeres asumió el mandato jurídico y la obligación como gobierno, de ejecutar la coordinación permanente para asegurar la transversalidad de la perspectiva de género.

El pasado 8 de marzo, entregamos al titular del Ejecutivo Federal el informe de labores del Instituto Nacional de las Mujeres y los resultados en el cumplimiento del Programa Nacional de Igualdad de Oportunidades y No Discriminación Contra las Mujeres y en este momento me permito hacer entrega a la mesa de la Comisión Bicameral del IV Informe de Labores, al mismo tiempo de avances de ejecución del Instituto Nacional de las Mujeres. (Aplausos)

Nuevamente, hoy rendimos cuentas ante la sociedad y ante representantes del Poder Legislativo sobre las acciones y avances institucionales que dan sostenibilidad a la agenda de género como un compromiso de estado.

La responsabilidad de cambiar la situación de las mujeres, ha sido asumida por el Gobierno del Presidente Fox y por una amplia red que participan en los gobiernos de las entidades federativas, en los municipios, en el Poder Legislativo, Federal y Locales y en los organismos del sector social y público.

Para ello, el Inmujeres creó y ha dado permanencia a mecanismos de vinculación, de coordinación y de medición de impactos que involucran la participación de todos estos actores. Destaco entre ellos el Programa de la Transformación de la Cultura Institucional, el Fondo para el Fortalecimiento de Instancias de las Mujeres en los Estados y Municipios, el Modelo de Equidad y Género, el Fondo Proequidad, este último que ya salió su cuarta emisión, ha constituido en una alternativa para el desarrollo de proyectos orientados al logro de la equidad de género en grupos o regiones de atención prioritaria que no cuentan con apoyos de programas sectoriales.

A través del Programa Nacional por una Vida Sin Violencia, funciona la línea telefónica Vida Sin Violencia de orientación gratuita las 24 horas todos los días del año.

Se impulsa el apoyo a la Red Nacional de Refugio para Mujeres, conformadas ya por 34 refugios en 24 estados y cuenta con el subsistema de seguimiento nacional ya mencionado.

Para formular políticas y programas adecuados para el combate a la violencia contra las mujeres, aplicamos la Encuesta Nacional Sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares, indispensable para abordar y enfrentar el problema de la violencia en los hogares y contra las mujeres.

El compromiso del Gobierno Federal con las Mujeres, gradualmente se ha ampliado a través de una mayor y mejor asignación de recurso propiciando las condiciones necesarias para habilitar a las mujeres como ciudadanas.

El Programa Oportunidades, Arranque Parejo en la vida, el Seguro Popular, las Casas de Salud para Mujeres en las Zonas Indígenas, las Becas de Estudio, el Centro Nacional de Equidad de Género y Salud Reproductiva, la Modificación de la Norma Oficial Mexicana Sobre Servicios de Planificación Familiar, expresan el interés primordial del Gobierno por atender las necesidades de la mujeres desde el enfoque de respeto y guarda de los derechos.

De igual manera, la política social de México incorpora las necesidades de las mujeres en situación de pobreza mediante acciones del Programa Hábitat que contribuyen al desarrollo de sus capacidades, facilitan el desempeño laboral y mejoran un poco su calidad de vida.

Respetable asamblea, aún son muchos los obstáculos, la discriminación y la violencia que asolan el camino de las mujeres hacia una mejor vida y al ejercicio de su ciudadanía. No vamos a mirar hacia atrás, vamos a redoblar esfuerzos, a defender los avances para consolidar la igualdad y equidad de género.

Seguiremos impulsando estrategias que propicien cambios sociales, económicos, políticos y culturales que favorezcan la situación de las mujeres incidiendo en las plataformas de los partidos, en las agendas legislativas y consolidando los espacios desde que la igualdad de género se perfila como una misión de estado.

Las Comisiones de Equidad y Género en los Poderes Legislativo, Federal y Locales, los Institutos de las Mujeres en el Ejecutivo Federal y en los Estatales, el Parlamento de Mujeres que hoy nos reúne, son muestra tangible de lo logrado. A diez años de Beijín, la creación y el fortalecimiento de estos mecanismos, han reforzado la capacidad del Estado Mexicano para lograr los objetivos de la plataforma de acción.

El conjunto de avances lo encarnan además, miles de ciudadanas que han aprendido a superar el victimismo y las redes de solidaridad y acción para con las mujeres excluidas del ejercicio de la ciudadanía. La conciencia que las mujeres han adquirido respecto a sus propias fuerzas, capacidades y al ejercer en las últimas dos décadas sus derechos sociales, civiles y políticos, es una herramienta poderosa que hace de los avances una realidad irreversible.

Por ello, desde el Instituto Nacional de las Mujeres afirmamos que no vamos a mirar hacia atrás ni añorar modelos que el peso del tiempo y la evolución de la historia, del conocimiento y de las instituciones democráticas se han encargado de superar. No vamos a desperdiciar esfuerzos, recursos y espacios, mirando hacia atrás. Debemos lograr que todos estos avances se repliquen en la vida cotidiana de las mujeres migrantes, de las mujeres indígenas, las trabajadoras del hogar y todas aquellas que se encuentran en condiciones de vulnerabilidad. Me sumo al llamado a la concordia hecha por las legisladoras que me antecedieron.

Amigas legisladoras y amigas de la sociedad civil, con todo respeto permítanme hacer un llamado para rescatar y sostener los espacios de dialogo ya conquistados. No hace mucho tiempo los consensos nos llevaron a lograr avances importantes para las mujeres como la legislación para sancionar y atender la violencia en la familia, en la materia electoral, en el impulso de políticas públicas con perspectiva de genero en todo el país y en muchos temas más.

Tiene que quedarnos claro que nadie ni persona ni grupo ni partido, puede adjudicarse el tema como propio. La lucha por la defensa de los derechos de las mujeres es patrimonio de todas, patrimonio de todas las mujeres, sin importar su origen ni creencia ni filiación.

Por eso, ceder el paso a la polarización entre posiciones aparentemente irreconciliables, pone en riesgo avances y quebranta la gobernabilidad democrática. Estoy segura que en muchos temas, por no decir en todos, podemos impulsar acciones comunes en materia de prevención y promoción de la salud integral de las mujeres, incluyendo la salud sexual y reproductiva, en el tema de educación, en el tema laboral, en el tema de familia y en todos aquellos temas que encontramos aparentemente diferencias.

No permitamos que la coyuntura política en 2005, cruzada por aires de confrontación e intolerancia contamine nuestra lucha, la lucha de miles de mujeres que nos antecedieron y de las cuales nos tenemos que sentir orgullosas. Tenemos que revisar las diferencias, tenemos que identificar los nudos que marcan la atención y encontrar los vasos comunicantes que nos unen en torno a nuestra agenda común, sólo así vamos a avanzar.

No olvidemos que el objetivo fundamental es el avance de las mujeres de ¡todas las mujeres mexicanas!, a eso debemos nuestro mejor empeño, nuestras acciones y los resultados. No olvidemos que en pleno Siglo XXI, las mujeres todavía arriesgan su integridad física e incluso su vida por el sólo hecho de ser mujer, por el sólo hecho de expresar su deseo de tener derechos.

En México las mujeres hemos logrado que los recursos públicos estén a disposición del dialogo, del debate, del intercambio, a disposición de las mujeres que desde diversos origines y con diferentes posturas tenemos la libertad de discernir, de trazar objetivos y metas que la nación hace suyas. Una libertad de la democracia que gozamos y de la que aún estamos aprendiendo.

Si no trascendemos dinámicas de descalificación e intolerancia, estaríamos traicionando los espacios, los recursos y en este caso la máxima tribuna del país, que privilegiadamente tenemos para avanzar en el desarrollo de nuevas reglas y fórmulas de trabajo en la pluralidad. Un Estado democrático supone la igualdad de condiciones para diversas aspiraciones y la libertad de elecciones para iguales opciones.

Los retos ahora incluyen crear alianzas que atraviesan los desencuentros y las diferencias entre las mujeres. La comprensión de las diversidades y de sus implicaciones, el esfuerzo por entender a las otras en una mirada mutua, son herramientas para crear y consolidar los derechos inalienables de las mujeres.

Los retos implican también reforzar la transversalidad, consolidar los sistemas de información y verificación del cumplimiento de acciones y la evaluación del impacto diferenciado entre hombres y mujeres en cada programa, política y acción, de las administraciones públicas.

En el marco del federalismo consolidar la red de coordinaciones con las autoridades estatales y municipales, para impulsar políticas a favor de las mujeres y la equidad de género, así como la integración a un sistema estatal de indicadores de género en todas las entidades federativas.

Asimismo, afianzar la vinculación con las organizaciones públicas, privadas de la sociedad civil, especialmente con el Movimiento de Mujeres, cuya participación es imprescindible para superar la desigualdad y la discriminación en contra de las mujeres.

Recordemos que el objetivo del Parlamento consiste en impulsar propuestas de ley en apego a los derechos de las mujeres reconocidos en la Legislación Nacional y los acuerdos internacionales firmados por México. No perdamos de vista los alcances y el impacto que el Parlamento puede tener en la vida de las mujeres.

Solicito aquí, respetuosamente, a todas las legisladoras como responsables de la formulación del marco jurídico para la protección y defensa de los derechos de las mujeres, a sacar adelante las reformas imprescindibles que apremian, como es la reforma laboral que prohíba el certificado de no gravidez y cualquier discriminación ubicada entre las principales recomendaciones de la CEDAU.

La reforma en la legislación electora, para hacer efectivo el umbral del 30 por ciento en la equidad de género en todos los espacios legislativos.

En la reforma educativa al artículo 3º. constitucional y a la Ley de Planeación para dar mayor certeza jurídica a los programas con perspectiva de género.

Yo invito a las legisladoras y también a los legisladores, para que de manera breve insistan en que la iniciativa de reforma a la Ley Laboral se apruebe, por lo menos en materia que mejore la condición de las mujeres. Si no logramos este avance, las mujeres trabajadoras van a seguir padeciendo la inequidad y la discriminación.

Estas son sólo algunas de las reformas pendientes para lograr un marco jurídico acorde con los tratados internacionales para el avance de las mujeres. No perdamos de vista que ha llevado más de 30 años tener instrumentos de relevancia política e impacto internacional, como son la Plataforma de Acción de Beijing, la CEDAU y el consenso de México.

Los pasos que debemos dar hacia delante, consisten justamente en lograr, en hacer efectivos todos y cada uno del conjunto de sus postulados en la vida de todos los mexicanos.

No perdamos de vista esta búsqueda y esa lucha por estos logros y sólo así podremos decir que vamos a vivir en un México justo y equitativo para todas las mujeres.

Muchas gracias.

Diputada Isabel Allende Bussi, Presidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores y de Familia de la Cámara de Diputados de Chile. (subir)

Quiero estas primeras palabras queridas amigas; compañeras; legisladoras mexicanas:

Agradecerles esta invitación, agradecerles como señalaba aquí la compañera, mi agradecimiento, el agradecimiento de muchos chilenos y latinoamericanos que en los momentos difíciles, cuando perdimos la democracia y cuando se perseguía políticamente a nuestros compatriotas y a sus otros latinoamericanos, encontraron en este país tierra generosa que abrió sus puertas; encontraron una segunda patria y pudieron rehacer sus vidas.

Una vez más, gracias por esa solidaridad. ¡Gracias querido México!

Quisiera además señalarles que agradezco la oportunidad, gracias a la invitación que se nos formulara, a la comisión bicameral del Parlamento de Mujeres de México, porque es la primera vez que asisto a una reunión de estas anuales que el Parlamento de Mujeres de México lleva a cabo.

Y quiero decirles que lo que ya he logrado escuchar me ha permitido darme cuenta que ustedes han sido un instrumento muy importante. Y lo digo como legisladora.

Nosotros no tenemos, siendo bicamerales también, no tenemos una comisión bicameral única que esté abocada a un tema tan importante como es el tema de equidad de género; como es el tema de terminar con la discriminación; como es el tema de los derechos humanos y los derechos de las mujeres.

Yo felicito que ustedes lo hayan logrado y de verdad creo que lo menos que puedo decir cuando regrese a mi país, es que espero ser escuchada y diéramos un paso en ese sentido. Y lo digo además como legisladora en el sentido que uno no sólo tiene la responsabilidad tan importante de labrar marco jurídico a través de la legislación que influye en nuestras vidas cotidianas, sino que también lo digo que uno representa a esos ciudadanos que votaron, que nos entregaron su representación, que nos dieron esa confianza y que siempre encuentran tan poco espacio de participación.

Yo lamento reconocer como legisladora chilena, que no existe prácticamente instancia de esa naturaleza, que uno diga desde la sociedad civil, desde las regiones, desde las organizaciones, uno puede escuchar la voz de tantas mujeres, de tantas ciudadanas, de tantos ciudadanos, que estoy segura tienen mucho que decir y aportar.

Y por eso quiero decirles felicitaciones por lo que tienen. Espero que sigan avanzando y cuiden algo que ha sido muy importante y sigan realmente avanzando en esto.

Aquí se ha señalado y todas y cada una de nosotros lo hemos vivido y lo sabemos; creo que la experiencia de la mujer chilena no difiere mucho del resto de las mujeres de nuestra región, del resto de las mujeres de Latinoamérica y probablemente también de otros países o de otros continentes. Pero fuimos entrando, obviamente de una manera muy progresiva a la ciudadanía, muy lentamente, ojalá hubiera sido a otro ritmo en fin, a tener nuestros derechos reales. Y también por cierto no sólo ciudadanas con derechos, también con nuestras obligaciones.

Este ha sido un largo camino, una larga lucha y tenemos que agradecerle a muchas mujeres que fueron capaces de abrir ese espacio y que dieron esa lucha que en el caso nuestro nos permitió solo apenas, a partir del año 52, votar y ser elegidas, sólo en el 49 se entregó el derecho al sufragio pero sólo para elecciones municipales; ya a partir del 52 era posible entonces participar con el derecho a voto para cualquier nivel de elecciones.

Yo creo que poco a poco nos fuimos abriendo ese espacio; en la década de los 60 van participando más ampliamente las mujeres e interesante también fue la década de los 60, no exento de polémica, no exento de controversia. Pero poco a poco incluso, fuimos conociendo los primeros avatares de lo que tiene que ser también derecho reproductivo a partir de la posibilidad de controlar mecanismos de natalidad, diversos mecanismos de control de natalidad.

Poco a poco fuimos avanzando en el conocimiento de nuestros derechos. Derechos, sobre todo derechos humanos que se vieron violentamente interrumpidos cuando perdimos la democracia durante 17 años, y no puedo dejar de decir acá que fueron particularmente las mujeres, las mujeres que sufrieron la represión en carne propia y que por cierto fueron objeto también no solo de torturas sino también con alto componente sexual como suele ocurrir en las situaciones de conflictos bélicos o de violación a los derechos humanos.

Mujeres que quedaron solas, mujeres que tuvieron que hacerse cargo de la familia, mujeres que dieron el ejemplo en la organización de la agrupación de familiares detenidos, desaparecidos, de ejecutados y tantas más, mujeres que dieron el ejemplo en la calle, mujeres que lucharon en la democracia y mujeres que fueron las primeras en unirse a entender de que efectivamente para recuperar una democracia había que hacer una lucha muy amplia y nadie podía quedar excluido.

Una vez más, gracias y mi reconocimiento a esas mujeres que dieron su batalla en las calles de Chile.

Yo creo que ha sido particularmente a partir de la recuperación de la democracia del año 90, en los tres gobiernos que llevamos de la concertación, que se han hecho los avances más substantivos de las mujeres. Avance en el ámbito legislativo, avance no sólo en ese ámbito también cultural y socialmente hablando.

Yo creo que ha sido histórica la conclusión que han hecho estos tres gobiernos para avanzar en ese camino de la igualdad de los espacios de las mujeres y creo que una vez más esos avances se deben a la lucha de tantas mujeres.

No puedo dejar de mencionar, por ejemplo, que hemos logrado que la Constitución Política nuestra, ahora hace un par de años solamente, establecimos de manera explícita la igualdad entre hombres y mujeres.

El actual artículo primero en la Carta señalaba, comillas: "las personas nacen libres e igual en dignidad y derechos", –señala perdón. Antes decía: "Los hombres nacen libres en iguales dignidad y derechos".

¿Por qué hicimos esto junto con el artículo 19, donde decimos "hombres y mujeres son iguales ante la ley"? No es solamente un tema retórico, yo creo que es el reconocimiento a los derechos de la mujer desde una perspectiva legal que implica que todas las decisiones que se tomen respecto a las leyes, a la norma que conforma nuestro estatuto jurídico, nuestro estado de derecho, tienen que estar bajo el apercibimiento de ser declarados constitucionales.

Desde esa perspectiva también, por cierto, hemos suscrito convenios como la Convención contra toda eliminación de la forma de discriminación contra la mujer; la Convención Interamericana para prevenir y erradicar la violencia en contra de la mujer, de Belendo Pará (?), que nos ha obligado a ir adaptando nuestra legislación.

Cambios en la situación constitucional que ha tenido importantes consecuencias en nuestra legislación interna. No es que lo hayamos resuelto todo, pero vamos avanzando.

Así hemos logrado desde hace 10 años, una ley que sanciona la violencia intrafamiliar. No es la solución la Ley de Violencia Intrafamiliar, pero caramba que ha permitido visibilizar un problema que estaba oculto, que estaba escondido en cuatro paredes y que hoy día les permite a las mujeres hacer la denuncia y cada vez más hemos ido avanzando.

Acabamos de hacer modificaciones porque nos dimos cuenta que la ley es insuficiente. Con todo, yo me declaro crítica todavía a la ley que tenemos y saben por qué, porque todavía se sigue considerando como una falta y no realmente, propiamente, un delito. Y saben además por qué, porque las medidas cautelares son insuficientes.

¿Y qué significa eso? Que muchas veces esa violencia que se ejerce al interior de la casa, termina después incluso en el feminicidio o asesinato de muchas mujeres y eso por la incapacidad de la policía de poder realmente ejercer lo que la ley debiera ser, por lo tanto, debemos avanzar aún más en ese plano.

Quisiera decir además, que hemos consagrado la igualdad de derechos entre hijos e hijas nacidos dentro y fuera de matrimonio, porque nosotros teníamos una distinción que hablaba de los hijos naturales y hoy día todos son hijos, por lo cual no aceptamos la estigmatización porque no es responsabilidad de ellos, es responsabilidad de sus padres.

Queremos decirles que vamos avanzando también en la legislación de un nuevo régimen patrimonial de matrimonio. Por qué. Porque creemos que la mujer evidentemente que tiene capacidad para administrar sus bienes conyugales.

Por último, también queremos decir que el día que conmemoramos el Día Internacional de la Mujer se promulgó la Ley de Acoso Sexual. Esta ley es muy importante. La acabamos de promulgar y esto significa: el acoso sexual en el ámbito laboral y, por lo tanto, tuvimos que modificar el Código del Trabajo y esto afectaba aproximadamente a más de 20 por ciento de mujeres. De qué se trata. De darle un ambiente laboral a las mujeres que permita ejercer su función con dignidad y que tengan herramientas para defenderse cuando son, efectivamente, acosadas. Es un orgullo poder decir que dimos un paso más.

Hemos logrado avanzar en la incorporación de la mujer en el mundo laboral y ayudado, entre otras cosas, por lo que les acababa de señalar como ley. Sin embargo, Chile es uno de los países que ocupa una de las menores estadísticas de la incorporación de la mujer. Apenas vamos en un 38 por ciento; es una cifra todavía baja. Eso está hablando de una sociedad que no ha sido capaz de dar todas las facilidades para que las mujeres puedan incorporarse al trabajo. Me refiero a la educación preescolar, me refiero a las diversas políticas públicas que ayuden a que las mujeres podamos estar en el ámbito privado y público.

Podemos ejercer nuestras funciones laborales, pero también tenemos quién se haga cargo. Saben por qué. Porque estoy segura que pasa lo mismo en México, porque las mujeres no sólo, cuando nos incorporamos al mundo laboral, trabajamos, sino que obviamente viene la segunda jornada. Por qué. Porque básicamente sigue siendo responsabilidad de las mujeres todo lo que son las tareas domésticas y quisiéramos avanzar culturalmente para decirles cuánto gana el ser humano si es capaz de entender que compartir tareas en la crianza de los niños o tareas domésticos, lejos de perder en dignidad la ganan. Ojalá que vayamos avanzando en eso.

Quiero decir, con bastante orgullo, porque nos costó muchísimo, que Chile era el único país de todo el mundo occidental cristiano que no tenía ley de divorcio. Quiero decir que la hemos conseguido después de una ardua y larga batalla. Y lo digo con orgullo, y lo digo con orgullo porque no se trata, como se nos trató de simbolizar, que éramos destructores de familias, sino al contrario, se trata de regular esos quiebres que se dan no porque haya una ley sino porque esa relación de amor se ha roto. Enhorabuena que hoy día podamos tener divorcio y las mujeres y los hombres puedan rehacer su